veintiuno

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Los movimientos del cuerpo y en general la corporalidad misma, el romanticismo de los pies y los dedos y la forma de mover los dedos, las piernas, la línea de las piernas y la musculatura, la forma de acomodar las rodillas y de juntarlas, de separarlas lo más posible y el amor entremedio,  las posibilidades de jugar en tus brazos, en mis brazos, en nuestros  brazos, de mirar las venas,  creer y confiar en que son ríos o trazos de un mapa de alguna parte linda.Y la espalda, las espaldas y todas las vértebras reptiles y las formas en que debemos colocarnos para simular algún cuerpo animal o alguna constelación o algo,  y los pechos,  y las glándulas mamarias,  las tetas lindas,  y escuchar los sonidos y creer que esa parte es la ingle o que debemos movernos nomás, que hay que bailar en círculo con los brazos abiertos, que hay que mirar al cielo con los ojos cerrados y cantar y pegar saltitos y mirarnos, y robarnos el olor siempre, y mirar el espacio entre dos pechos y mirar cuanto largo hay del ombligo al pene y del pene al corazón.

3 comentarios:

Adriano Nicolás González Hidalgo dijo...

a voh te gusta la tontera

yorkeem dijo...

LO PECHOH debiste escribir
me excite wna
Me mandaste directo al porno
Buen escrito

Casdelar. dijo...

No se si es coincidencia, pero conmigo se asoma un par de patos con algo muy similar, con un mes de distancia y ternura a la vez.

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